EL TRABAJO DEL NIÑO CONSISTE EN MOVERSE Y EXPLORAR, PUES SOLO ASÍ DESARROLLARÁ SU INTELINGENCIA.
María Montessori, La Mente Absorbente
Uno de los principios fundamentales de la educación Montessori es la idea de que el movimiento y la cognición están estrechamente entrelazados y que el movimiento puede potenciar el pensamiento y el aprendizaje.
Basándose en esta idea, María Montessori desarrolló un método educativo que integra el uso de objetos y materiales manipulativos en el proceso de aprendizaje de los niños y niñas. A través de esta manipulación, el niño experimenta de manera activa, concreta y significativa.
El aprendizaje se logra a través del movimiento
En el ambiente Montessori el movimiento no es solo un complemento del aprendizaje; es su núcleo. Los niños participan en una variedad de movimientos cuidadosos: desde lavar la mesa, trazar letras de lija, colocar piezas en un mapa de madera, etc. Teniendo libertad para moverse, trabajando en mesas o alfombras.
Cada actividad tiene su propósito y está diseñada para llevar al niño a moverse y actuar de forma intencionada. Así, los niños exploran conceptos matemáticos con perlas y cubos que les permiten ver, sentir y contar manualmente. Estimulando cuerpo y mente.
Otros materiales como la Torre Rosa o la Escalera Marrón, están diseñados para que los niños entiendan conceptos de tamaño y grosor a través de la manipulación.
La secuencia de materiales Montessori sigue un orden cuidadoso, pensado para fomentar habilidades específicas de desarrollo motor y cognitivo.
El desarrollo mental debe estar conectado al movimiento.
Neuroeducación
La relación entre movimiento y desarrollo cognitivo ha sido confirmada por la neuroeducación. Que reafirma que el movimiento es esencial para el desarrollo cognitivo, ya que genera experiencias que
impulsan la formación de nuevas conexiones neuronales.
Cada vez que un niño se mueve, activa distintas áreas del cerebro, lo que no solo genera nuevas conexiones sino que fortalece las existentes.
Todo este proceso es especialmente significativo en Montessori, donde el niño puede encontrar experiencias ricas en movimiento que promueve la exploración activa y, por tanto, contribuye a la inteligencia infantil.
Cada decisión que toma un niño, cada objeto que explora o movimiento que realiza no solo enriquece su experiencia en el momento, sino que sienta las bases para un aprendizaje profundo y duradero, que será fundamental para su desarrollo futuro.

